Como ya hablamos en otras oportunidades, la yerba mate es un cultivo con múltiples usos: desde su uso comestible en las infusiones de té o mate propiamente dicho, hasta su uso medicinal.
Para aprovechar las propiedades medicinales de la yerba mate la industria latinoamericana ha perfeccionado sus procesos a través de diversas técnicas. Ahora no sólo encontramos la yerba mate en su versión de hierba para infusiones, sino que también podemos aprovecharla en extractos secos o líquidos y tintura líquida vegetal.
Además de su poder antioxidante, laxante y digestivo, es una buena opción para tratamientos de enfermedades de la piel.
La tintura líquida vegetal de la yerba mate se utiliza como tónico y diurético, en forma de gotas.
El extracto líquido se utiliza para la elaboración de cremas y geles de receta, usados en la cosmética de belleza. Ellos nos proporcionan nutrientes regenerativos como la saponina y taninos, que actúan como cicatrizantes y astringentes.
El extracto seco de la yerba mate es usado para la elaboración de comprimidos o cápsulas, con los cuales se obtienen efectos termogénicos y la pérdida de grasas.
Las presentaciones medicinales de la yerba mate pueden ser encontradas en herboristerías o farmacias especializadas en Homeopatía, y resultan una opción natural para combatir enfermedades digestivas y como un buen reconstituyente de la piel.