
Está claro! para las mujeres cuidarse es mucho más difícil que para los hombres, no solo porque les cuesta más quemar calorías y las dietas aceleradas les dan menos resultado, pues ahora también está comprobado que el estrés y la presión producen en el sexo femenino una terrible ansiedad por comer cosas dulces, especialmente golosinas. Los hombres en cambio, no son de guardar estos manjares en sus cajones de manera celosa, y si así lo hicieran tampoco sería tan trágico ya que les lleva la mitad de tiempo que a una mujer quemar sus calorías.
La mujer, al revés que el hombre, debe luchar constantemente contra la grasa en el organismo y lidiar contra los problemas emocionales que tratan constantemente de romper su dieta.
Si bien la mujer es mucho más limpia que el hombre en cuanto a hogar se refiere, está comprobado en un estudio realizado por la Universidad de Arizona, que si de trabajo hablamos, las mujeres acumulan entre 3 y 4 veces más gérmenes en su escritorio que los hombres. Esto se debe claro, a la cantidad de comida que pasa por allí y los restos que quedan durante el día.
El estrés y la presión pueden afectar a las mujeres de forma contraria también, pero son los casos menos habituales. Esto quiere decir que pierden totalmente el apetito, dejan de comer hasta en los horarios correspondientes y esto es lo que lleva a la anorexia. Ambos extremos son malísimos.
Lo ideal sería superar los malos ratos de otra manera, encontrar otros métodos para descargarse pero saludables, como hacer ejercicio, salir a caminar o correr, o lo que fuere, pero algo que no sea tan contraproducente para la salud.