
Todas las mujeres cada mes nos enfrentamos con un inconveniente, la menstruación. Por suerte, dicen algunas, y otras se quejan de que otra vez hay que volverlo a intentar. La realidad es que la menstruación acarrea, antes y después, una serie de síntomas que la hacen insoportable.
Está comprobado que el 75% de las mujeres padece síntomas premenstruales, y que el 25% tiene el llamado síndrome premenstrual (SPM). ?#8240;ste es un conjunto de síntomas físicos y psíquicos que aparecen en la segunda fase del ciclo, es decir, desde la ovulación hasta la menstruación. Puede alterar la vida cotidiana de la mujer, afectando de forma notable la calidad de vida.
Después de la ovulación comienzan los primeros síntomas, llamados premenstruales, que son una combinación de cambios físicos y psicológicos que duran de una semana a diez días antes de la menstruación.
Entre los cambios físicos se hallan: aumento de peso, hinchazón de abdomen y pecho, presencia de nódulos transitorios, alteración en el tracto intestinal (estreñimientos), dolores de cabeza, vértigos, dolor de las articulaciones o musculares, insomnio o hipersomnio, calambres, infección urinaria…
Y entre los cambios emocionales aparecen: cambios bruscos de humor, irritabilidad, depresión, ansiedad, enfados, agresividad, llanto fácil, intranquilidad, disminución de la memoria
y capacidad de concentración, falta de autocontrol…
Después del periodo premenstrual, entre el 30 y el 50% de las mujeres sufre dismenorrea o menstruaciones dolorosas. Los síntomas comienzan unas horas antes de la menstruación y se prolongan, más o menos, hasta los dos primeros días.
Existen dos tipos de dismenorrea, una primaria -la más habitual- y la secundaria, cuyos síntomas se deben a ciertas enfermedades genitales, como: endometriosis, inflamación de la pelvis (una infección bacteriana que entra en el útero y se puede extender a las trompas de Falopio, ovarios y otros tejidos de la región pélvica), estenosis cervical (estrechamiento de la abertura del útero), tumores -también llamados fibromas o quistes- en el útero.
Por eso, si se padecen fuertes dolores menstruales hay que acudir al ginecólogo para que determine si hay alguna afección o enfermedad que los esté provocando.
Hay una forma de tratar estas molestias, y es a través de un tratamiento hormonal. Los especialistas recomiendan el anticonceptivo con gestágeno drosperidona, el cual suprime la ovulación, tiene una acción antimineralcorticoide y antiandrogénica.