Del amor en la literaturaDicen que el mejor afrodisíaco es la imaginación y el mismo amor. Si no existen estos dos elementos todo se evapora y la pasión se va en busca de otros privilegiados que supieron llamarla en voz alta con las palabras mágicas.
Para el día de los enamorados todo debe estar supeditado a los caprichos de Cupido. Ropa, comida, música… y así llegar al máximo placer. También la literatura tiene su protagonismo. ?#8240;sta se ha encargado a lo largo de la historia de develarnos los misterios del amor. Escritores de todos los rincones del mundo se han dignado a hablar de este sentir que no se ve, pero se vive como un huracán.

Gabriel García Márquez, escribió algunas maravillosas historias de amor, como: “El amor en los tiempos del cólera”, “Del amor y otros demonios”, novelas que recorren la línea entre lo mágico y lo real con la solvencia del relato increíble. “Como agua para chocolate”, de Laura Esquivel, nos coloca en la pasión culinaria y a partir de ahí en el apasionamiento de los protagonistas que nada apacigua.
Infinitos literatos plasmaron su creatividad en pos de este sentimiento enloquecedor, y han desarrollado fantásticas historias de amor que han traspasado todos los tiempos, como “Romeo y Julieta”, de William Shakespeare, la novela por excelencia de la humanidad.
Y como olvidarse de los poetas, aquellos que con sólo sentir ya describen lo indescriptible. Francisco de Quevedo, por ejemplo, se refirió con minuciosidad a la revolución que provoca en el ser humano el amor en su poema “Definición De Amor”. Al igual, Pablo Neruda en su “Poema 20″ y otros de igual talante; Gustavo Adolfo Bécquer con sus rimas pasionales, y ésta que resume el sentimiento de todo loco que haya encontrado a su amor.
Amor Eterno
Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.