LA
ADOPCION
Si estáis contemplando la posibilidad de
adoptar un niño, aquí encontrareis la guía para empezar el proceso y poder
elegir la mejor manera de llevarlo a cabo.
Lo
primero que debéis saber es que es una decisión para la que necesitareis
mucha paciencia. Una adopción puede demorarse desde 8 meses hasta 3 años;
dependiendo del país que elijáis y de los documentos y requisitos que
tengáis que cumplir. Os acompañaremos en este viaje que marcará un antes y
un después en vuestra vida de pareja.
Dependiendo de la comunidad existen distintos requisitos y procedimientos.
Así mismo, cada país ha diseñado sus propias normas para adopciones
internacionales. Sin embargo, hemos hecho una lista de los requisitos
mínimos generales que exigen la mayoría de comunidades. Por lo menos, para
que os hagáis una idea y podáis seguir adelante con más información.
REQUISITOS GENERALES DE ADOPCION
Pueden Adoptar:

-
Las personas mayores de 25 años y con, al
menos, 15 años de diferencia con el adoptado.
-
Parejas legalmente constituidas
(matrimonios) y personas solteras. Algunos países aceptan parejas de
hecho constituidas por un hombre y una mujer.
-
La pareja o personas deberá estar en pleno
ejercicio de los derechos civiles.
-
Aquellos que dispongan de unas condiciones
psico-pedagógicas y socio-económicas mínimas. El medio familiar debe
disponer de unas condiciones adecuadas para atender al menor en lo que
respecta a sus salud física y psíquica.
No pueden adoptar:
-
El padre y la madre que hayan sido privados
de la potestad o las personas que hayan sido removidas de un cargo
tutelar mientras estén en esta situación.
-
El tutor o tutora en lo que se refiere a su
tutelado, hasta que no haya sido aprobada la cuenta final de la tutela.
Personas que pueden ser adoptadas:
Los hijos del cónyuge o de la persona de sexo distinto con quien el
adoptante convive maritalmente con carácter estable, siempre que no
estuviera determinada legalmente la filiación respecto al otro progenitor o
que éste hubiera muerto o estuviera privado de la potestad o estuviera
sometido a una causa de privación de la misma o hubiera dado su
asentimiento.
- Los huérfanos y
los parientes del adoptante en tercer grado de consanguinidad o
afinidad.
- Las personas
que estén bajo la tutela de quien quiere adoptar, una vez aprobada la
cuenta final de la tutela.
- Las personas
que estén en situación de acogida preadoptiva, por quien las tiene
acogidas.
Excepcionalmente, las personas que estén en situación de acogida simple de
quienes quieren adoptar, si las circunstancias han cambiado y ya no es
posible el regreso de aquéllas a su familia, porque concurra alguna de las
circunstancias de la acogida preadoptiva u otras que hagan imposible su
reintegro.
Puede adoptarse una persona mayor de edad o una persona menor emancipada
siempre que en cualquiera de los dos supuestos haya convivido
ininterrumpidamente con el adoptante desde antes de haber cumplido catorce
años o si ha estado en situación de acogida preadoptiva, o bien simple, si
concurren las circunstancias de la letra e del apartado 1, al menos durante
el año inmediatamente anterior a la mayoridad o emancipación y ha seguido
conviviendo con el mismo sin interrupción.
En caso de muerte del adoptante individual o, si es conjunta, de los
dos, o cuando se incurra en causa de pérdida de la potestad, es posible una
nueva adopción de la persona que se hallaba en proceso de ser adoptada o, en
el segundo caso, cuando se declare extinguida la adopción.
Personas que no pueden ser adoptadas:
- Los
descendientes.
- Los parientes
en segundo grado de la línea colateral por consanguinidad o afinidad,
mientras dura el matrimonio que origina este parentesco.
EL
NIÑO ADOPTADOLos padres de un
niño adoptado se preguntan si deben decirle al niño que él o ella es
adoptado y cómo y cuándo deben de hacerlo. Ellos también desean saber si
existen problemas especiales o retos para los hijos adoptivos.
Los niños adoptados querrán hablar acerca de
su adopción y los padres deben de estimular este proceso. En las librerías
hay excelentes libros de cuentos que pueden ayudar a los padres a explicarle
al niño acerca de su adopción. Los niños reaccionan de manera diferente al
enterarse que son adoptados. Sus emociones y reacciones dependen de su edad
y de su nivel de madurez. El niño puede negarse a aceptar que fue adoptado y
puede crear fantasías acerca de la adopción. Frecuentemente, los niños
adoptados se aferran a la creencia de que sus padres naturales los dieron
porque ellos eran malos o pueden creer que fueron secuestrados. Si los
padres hablan con franqueza acerca de la adopción y la presentan de manera
positiva, es menos probable que se desarrollen estas preocupaciones.
Todos los adolescentes pasan por una etapa
de lucha por su identidad, preguntándose a sí mismos cómo ellos encajan con
su familia, con sus compañeros y con el resto del mundo. Esta lucha puede
ser más intensa para los niños adoptados de otros países o culturas. Es
razonable que el adolescente adoptado tenga un marcado interés en sus padres
naturales. Esta curiosidad expresada es común y no quiere decir que él o
ella esté rechazando a los padres adoptivos. Algunos adolescentes pueden
desear conocer la identidad de sus padres naturales. Los padres adoptivos
pueden responderle al adolescente dejándole saber que es correcto y natural
tener ese interés y preguntas, y cuando pregunten se les debe dar, con tacto
y apoyo, la información acerca de su familia natural.
Algunos padres adoptivos con frecuencia
tienen preguntas acerca de cómo tratar con las circunstancias de la
adopción. Estos padres necesitan el apoyo de profesionales de la salud y de
la salud mental.
Algunos niños adoptados puede desarrollar
problemas emocionales y de comportamiento. Estos problemas pueden ser o no
ser resultado de las inseguridades y asuntos relacionadas con el haber sido
adoptados. Si los padres tienen inquietudes, ellos deben de buscar ayuda
profesional. Los niños que están preocupados con su adopción deben también
ser evaluados. Un psiquiatra de niños y adolescentes puede ayudar al niño y
a los padres adoptivos a determinar si se necesita o no ayuda profesional.