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Si quieres darle una nueva imagen a tu hogar y no
sabes cómo hacerlo o no tienes tiempo, puedes contratar un decorador profesional
que te será muy útil.
Si estás decidida, lo primero
es saber para qué está capacitado el decorador y distinguir su trabajo del que
desempeña un arquitecto. Suele haber cierta confusión entre el cometido de
ambos.
Decoradores y arquitectos
El primero elabora proyectos de decoración que no afecten a elementos
estructurales resistentes de la vivienda o el edificio, a la fachada o a las
instalaciones comunes de la finca. El arquitecto puede ocuparse de obras de
menor importancia o del asesoramiento sobre mobiliario y accesorios pero su
misión principal es realizar reformas que afecten a la estructura de la casa.
El proyecto
Se trata de realizar un proyecto, en el que, de acuerdo con el tipo de vida,
gustos y presupuesto del usuario, se establecen las soluciones decorativas más
adecuadas para la vivienda. Las ideas deben ir siempre encaminadas a mejorar la
calidad y el estilo de vida.
En este proyecto hay que especificar todas las reformas decorativas a realizar
y, si se desea, también detallar los muebles que serían más indicados. Si ya
tienes el mobiliario el decorador te aconsejará cómo distribuirlo; puede
orientarte, incluso, sobre el equipamiento -vajillas o mantelerías- y los
adornos de tu hogar.
Una vez elaborado el proyecto, el Colegio Profesional de Decoradores de tu
ciudad lo visa y los decoradores pueden encargarse de la dirección de la obra.
Bien supervisando al personal contratado por el propio cliente o contratando a
los diferentes operarios. También se encarga de administrar la reforma,
comprometiéndose a que finalice en la fecha estipulada en el contrato.
El presupuesto
El precio varía según el costo de la obra. Hay unos mínimos de referencia que se
basan en el establecimiento de un porcentaje a cobrar sobre el montante final
del trabajo. Este porcentaje disminuye a medida que aumenta el importe de la
reforma.
Por ejemplo, una reforma decorativa con un presupuesto de ejecución de unos
18.000 pesos puede suponer que el decorador cobre 2.700 pesos (es decir el 15
por ciento); si es de 36.000 pesos, el
proyecto y la dirección de obra puede salir por unos 5.000 pesos, o sea, un 14
%. En todos los casos se sumará a las cantidades el 15% de IVA correspondiente.
Cotiza precios y decíde
Además de estos honorarios, el
decorador facturará un 3% si le encargas la compra de los muebles. Ten en
cuenta, pues, que puedes encargar tu misma que te diseñen los muebles a medida o
bien comprarlos por tu cuenta siguiendo las indicaciones del decorador.
Finalmente, conviene recordar que todos los destalles del trabajo deben quedar
claramente detallados en un contrato. Y ante cualquier acude al Colegio Oficial
de Decoradores y Diseñadores de Interior de tu provincia o a una organización de
consumidores.
Otra alternativa
Hay una alternativa más a la hora de darle un nuevo aire a tu casa. Se trata de
las tiendas de decoración o grandes almacenes que elaboran proyectos de este
tipo.
En estos locales, que suelen contar con decoradores en sus plantillas, te
aconsejarán gratuitamente y con todo lujo de detalles, pero eso sí, a cambio de
que los muebles y todos los complementos que necesites para la reforma sean
adquiridos en esa tienda. Es decir, no podrás incorporar mobiliario de otros
comercios.
De la misma forma, también pueden elaborar un completo plan de reforma
decorativa para tu hogar: construir un muro de pladur, poner suelos o moquetas,
instalar puntos de luz, alicatar cocinas o baños, etcétera. Pero siempre que
ello vaya acompañado de la compra de los muebles correspondientes en esa tienda
concreta.
Así que, si deseas hacer un cambio de decoración en tu casa, te recomendamos
primero te asesores y tengas presente tu presupuesto, ya que si sale de tus
alcances, puede basarte en una buena revista de decoración, en la que te dé
buenos tips o consejos para cambiar la imagen de tu hogar.
Ante todo, debes siempre tomar en cuanta los espacios y tonos de los muebles que
tienes en casa, no es recomendable que combines colores que no se llevan, más de
un estilo en el mobiliario, y sobre todo, nunca amontones tu estancia de cosas,
lo sencillo es lo de hoy.
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