En la actualidad, una de cada cuatro parejas en edad reproductiva tiene
problemas de
fertilidad. Aunque esto está relacionado con muchos factores, uno de los
más importantes es la edad de la mujer.
Se ha comprobado que la fertilidad de las mujeres declina con la edad, y
después de los 35 años la probabilidad de quedarse embarazada es de sólo un
15 % cada mes. Esta situación empeora después de los 40. Esta caída de la
fertilidad se debe a la calidad de los óvulos, ya que hay mayor proporción de
trastornos cromosómicos en ellos.
El ser humano, de por sí, es bastante fértil. La mayoría de las mujeres
son capaces de concebir y criar hijos desde la adolescencia y hoy, en sociedades
industrializadas, éstas crían hijos hasta los 40 y más. Los hombres, en
cambio, pueden ser fértiles durante mucho más tiempo.
A través de la investigación médica se ha llegado a la conclusión de que
un gran número de casos de infertilidad se pueden corregir o mejorar para
conseguir una fertilidad del 65%. Y ello se puede lograr gracias a que la
ciencia puede aportar soluciones a algunos de estos problemas.
A pesar de la preocupación que tiene la sociedad con respecto a este tema,
la incidencia actual de infertilidad ha permanecido estable en los últimos
años. Una de cada cinco o seis parejas presentan trastornos en la fertilidad.
La esterilidad aumenta a medida que aumenta la edad; cerca del 33% de las
parejas luego de los 30 años tienen problemas de fertilidad. El factor de la
edad comenzó a ser más importante desde que en los países industrializados la
mujer empezó a posponer la maternidad hasta lograr un título universitario o
conseguir logros en el trabajo.
Existe, aproximadamente, entre un 10 y un 15% de parejas que en edad
reproductiva buscan un embarazo y no lo logran después de un año de
intentarlo. Por lo general, la infertilidad se la puede atribuir tanto al hombre
como a la mujer, o incluso a ambos. En muchos casos la causa de infertilidad no
puede ser identificada y en muchos otros ocurre un embarazo antes de que la
causa se haya determinado.
Sin embargo, son pocas las parejas que sufren una infertilidad definitiva, y
el tratamiento médico es muy útil en la mayoría de los casos.
El 80 % de los casos de infertilidad femenina se debe, principalmente, a tres
causas:
- Anovulación: cuando el óvulo no llega a ser expulsado por el ovario.
-
Endometriosis: cuando el tejido uterinio se encuentra fuera del útero. Este
trastorno, que puede estar derivado por causas hormonales o genéticas, se
detecta a partir de la insistencia de los dolores en la menstruación
-
Factor tubo-peritoneal: cuando las Trompas de Falopio se encuentran con
algún tipo de lesión.