Las empanadas son la tercera arista de la cocina criolla. Quizás nunca sepamos quién fue el autor de este sabroso tentempié, pero lo cierto es que lo podemos encontrar en la tradición culinaria de todo el mundo.
En la cocina argentina, la empanada clásica es siempre un relleno de carne vacuna con verduras, envuelta en una masa de harina de trigo. Según donde se la coma puede tener pasas de uvas, aceitunas, papa hervida o huevo duro. También las hay de relleno de jamón y queso, pollo, queso roquefort y cebolla, o simplemente de acelga y espinaca.Â
Para que uno identifique de qué son las empanadas, tiene que prestar atención al repulgue, es decir, a la forma en que ha sido cerrada la masa de harina de trigo. Tan perfeccionadas están las técnicas del repulgue, que en la provincia de Santa Fe, Argentina, establecieron el 6 de enero como el Día Internacional del Repulgue de Empanada.
Aquí para quienes quieren cuidar la figura, la receta de la empanada de humita, es decir, una crema de choclo, exquisita y liviana.
Ingredientes
1 paquete de tapas para empanadas para horno (puedes conseguirlo en el supermercado)
1 cebolla
1/2 ají
2 tomates
1 lata de choclo cremoso
Sal y pimienta a gusto
1 pizca de azúcar
1 huevo
Instrucciones de elaboración
Para el relleno de humita, debes colocar una olla al fuego moderado con aceite y luego echar la cebolla, el ají, los tomates picados y la lata de choclo. Cocina todo hasta que espese la mezcla de los ingredientes. Recuerda poner la pizca de azúcar para quitar el ácido del tomate. Condimenta con sal y pimienta a gusto, revolviendo siempre con una cuchara de madera para que no pegue. Déjalo enfriar una vez listo.
Bate el huevo, esto te servirá luego para pintar las empanadas, así quedarán bien doraditas y gustosas al ojo.
Enharina una superficie limpia y lisa. Allí coloca uno a uno los discos de empanadas y ve poniendo un poco del relleno en cada uno. Cierra las empanadas con un repulgue que forme una suerte de dobladillo como el de las camisas. Asegúrate de que esté bien fuerte para que no se revienten las empanadas en el horno.
Coloca tus empanadas en una fuente enmantecada y píntalas con el huevo batido. Déjalas cocinar en un horno caliente hasta que las veas doradas. Sírvelas calentitas con un buen vino tinto, como se acostumbra.